Conoce la historia de Dietrich Bonhoeffer, Pastor y mártir que luchó contra el Nazismo

Un 9 de Abril de 1945, el Pastor Luterano Dietrich Bonhoeffer se convirtió en un mártir de la Iglesia Evangélica al ser asesinado por el régimen Nazi de Adolf Hitler en Alemania. Conoce aquí su historia:

El Pastor Bonhoeffer, nació un 4 de febrero de 1906 en Breslau, Alemania, al interior de una familia evangélica. Estudió teología en Tübingen, Berlín. Luego realizó un posgrado en el Seminario de la Unión Teológica en Nueva York, entre 1930 y 1931, regresó a la Universidad de Berlín para desempeñarse como conferenciante en teología. En noviembre de ese mismo año se ordenó como pastor en la Iglesia de San Mateo de Berlín. En 1935 se hizo cargo del seminario de Finkenwalde que se encontraba en la localidad de Zingst, Alemania. En septiembre de 1937 la Gestapo (la policía secreta oficial de la Alemania nazi) cerró el seminario de Finkenwalde. y en noviembre, 27 ex alumnos de Bonhoeffer ya estaban bajo arresto.

El Pastor Dietrich Bonhoeffer, también es uno de los fundadores de lo que se llamó “la Iglesia Confesante”“Iglesia de la Confesión” o “Iglesia confesional”, en alemán “Bekennende Kirche” conocido movimiento cristiano protestante fundado en Alemania en 1934 para oponerse al intento de control nazi de las iglesias.

En el ensayo que escribió en 1933 “La Iglesia y el Interrogante Judío”, Bonhoeffer fue el primero en tratar los problemas emergentes que debía encarar la iglesia bajo el régimen nazi. Bonhoeffer dejó en claro que la iglesia estaba obligada a combatir la injusticia política.

De sus experiencias en Finkenwalde surgen dos de sus libros más conocidos, “El Costo del Discipulado”, y “Vida en Conjunto”, así como sus escritos menos conocidos, entre ellos “Cuidado Espiritual”.

 

“La Iglesia Confesante”“Iglesia de la Confesión” o “Iglesia Confesional”, sostenía que el cristianismo era incompatible con el Nazismo y sus doctrinas raciales. Bonhoeffer no sólo insistió en la libertad de predicar el Evangelio; también estaba listo para arriesgar su vida como un cristiano que se resistía a Hitler y que ayudaba a judíos a eludir su captura.

Como consecuencia de esto último, el 5 de agosto de 1936 le retiraron la autorización para enseñar en la Universidad de Berlín.

Hasta 1939 continuó formando pastores al interior del “Movimiento Iglesia de la Confesión”. Según Robert S. Wistrich en su libro “Who’s Who in Nazi Germany” (Quién es Quién en la Alemania Nazi), Bonhoeffer sostenía que”una iglesia es una iglesia, cuando existe para aquellos que no pertenecen a ella”, y proclamó su”obligación incondicional para con las víctimas de todo sistema social, incluso si no pertenecen a la comunidad cristiana”.

Los contactos y actividades de Bonhoeffer lo convirtieron en uno de los principales sospechosos para la policía secreta y los servicios de seguridad de Hitler. Luego de clausurar su seminario por segunda vez en 1940, la Gestapo le prohibió hablar, predicar o publicar sus escritos.

El 5 de abril de 1943 fue arrestado y encarcelado, acusado de sublevarse contra las fuerzas armadas. Luego del fallo en su contra en 1944, Bonhoeffer fue enviado a Buchenwald y finalmente al campo de concentración de Flossenbürg. El 9 de abril de 1945 lo ejecutaron en la horca. Tenía 39 años.

Otros tres miembros de su familia también fueron asesinados por participar en el movimiento de resistencia protestante. Las cartas que escribió durante sus últimos dos años de vida fueron publicadas póstumamente por su alumno y amigo Berhard Bethge con el nombre de “Cartas y Escritos desde la Prisión”. La correspondencia con su prometida, Maria von Wedermeyer, fueron publicadas como “Cartas de Amor desde la Celda Noventa y Dos”.

Como teólogo, las ideas de Bonhoeffer y su discusión sobre un “Cristianismo laico”, reforzadas por su propio martirio, ejercieron una considerable influencia sobre el pensamiento protestante de posguerra en Gran Bretaña y América.

 

Fuente: raoulwallenberg.net



Reflexión
Cristiana

UN PERFECTO  PADRE CRISTIANO


Jesús dio a los padres el ejemplo perfecto de cómo tienen que tratar a sus hijos. La Biblia relata este hecho:

“Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viendo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí; no se lo impidáis . A continuación: “tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía” Marcos 10: 13-16

Esa actitud es la que todo padre cristiano debe tener con sus hijos y con todos los niños. Ellos necesitan que se les dedique mucho tiempo, no solo unos pocos ratos. Es fundamental que tome tiempo para enseñarles, pues así nos lo exige Jehová a los padres.

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino y al acostarte, y cuando te levantes” Deuteronomio 6: 6-7

Nunca ha estado tan amenazado el bienestar físico, psíquico, espiritual y moral de los niños como en estos días. La seguridad para un perfecto padre cristiano no es una condición de preocuparse, sino de ocuparse.