Encuesta CEP sobre religiosidad: Dios no es el gran perdedor de este encuesta sino las instituciones religiosas

De acuerdo a la encuesta sobre religión que realizó el Centro de Estudios Públicos (CEP), Chile ha experimentado una considerable baja en el número de personas que se autodenominan católicas. Los fieles descendieron del 73% en junio de 1998, a un 55% en 2018.

En entrevista en CNN Chile,  la investigadora del CEP, Isabel Aninat, explicó que “lo que vemos en Chile a través de estos datos es una pérdida de una religiosidad asociada a una iglesia más jerárquica”, lo cual no significa que la gente haya perdido la fe. De hecho, la creencia en Dios se mantiene por sobre el 80%, y las personas demostraron creer aún en la vida después de la muerte, el cielo, el infierno y la virgen. La diferencia es que ya no necesariamente se asocia a un tipo de culto.

Mientras en Europa la población ha perdido en gran cantidad la creencia en Dios, en Chile la pérdida de confianza es más bien en las instituciones. “El desafío para las iglesias tiene que ver con estos temas de mucho más largo plazo, además de los abusos, que por supuesto que está reflejado en la encuesta”, dijo Aninat.

Los datos también reflejan que el 36% de la personas nacidas después del ’80 dicen no tener denominación religiosa. Esto se explicaría ya que “esta generación es mucho más exigente respecto de cómo se comportan las instituciones en términos de transparencia”, explicó la investigadora, lo cual afecta la proyección de las iglesias en general.

Tema aparte es lo que sucede con la Iglesia Evangélica. Pese a que en el Congreso se organizan en una bancada evangélica, el número de fieles no ha subido en el tiempo, lo que se traduce en que también se ha visto golpeada por la crisis de confianza.

“Lo que vemos en Chile en general es que la gente está menos involucrada en temas colectivos”, concluyó Aninat.

La encuesta también se consideró, por primera vez, las creencias espirituales y religiosas de los chilenos: 54% de los participantes aseguró creer en la energía espiritual en montañas, lagos o cristales, así como también un 52% cree en los santos y un 51% en los poderes sobrenaturales de nuestros antepasados muertos.

También, un 61% de los encuestados afirmó creer en el “mal de ojo”, el 56% dijo creer en la Virgen, y un 45% cree en la encarnación.

Por otro lado, las mujeres son más cristianas que los hombres. Según el análisis, en el país un 58,1% de las mujeres se declara católica, mientras que entre los hombres el 52,3% se siente parte de esta religión. En el mundo evangélico, por ejemplo, está representado en 16,5% por el género femenino y en un 15,5% por el masculino.

Una variable interesante tiene que ver también con las personas que no se consideran dentro de ninguna religión, son ateos o agnósticos. Este grupo es liderado por los hombres. Un 25,1% de ellos señaló no identificarse con creencia alguna. Las mujeres que toman esta postura son un 17,3%.

Para el Obispo Emiliano Soto, “las sociedades se van secularizando cada vez más y, por lo tanto, no participan en ninguna religión. Solo tienen a Dios en caso de emergencia”. El desglose socioeconómico también arroja conclusiones importantes. Los católicos en el sector ABC1 reflejan un 46,7% de la muestra; en cambio, en el nivel E, se registra un 61,6% de creyentes.

Es decir, una diferencia de 14,9 puntos, que deja al sector con menos ingresos como el con más adeptos al catolicismo. En relación a este grupo, Soto comenta que “estos segmentos siempre fueron más receptivos a conocer y recibir la fe religiosa, el mensaje sencillo y la necesidad de tener esperanza”.

Otro punto a destacar tiene que ver con los datos regionales. Si bien la Región Metropolitana tiene un mayor porcentaje de católicos (56,6%), las regiones reúnen una mayor cantidad de evangélicos (18,6%) en relación a la capital (12,7%).

Fuente: CNN Chile, La Tercera

 

Aquí los resultados de la Encuesta CEP: https://www.cepchile.cl/cep/site/artic/20181218/asocfile/20181218093906/encuestacep_oct_nov2018_te_religion.pdf

Ve el Programa que tocó el Tema a fondo. Conducido por el periodista Daniel Matamala CNN Chile



Reflexión
Cristiana

LAS CINCO SOLAS


“Las Cinco solas” es la denominación conjunta para cinco frases en latín que surgieron durante la Reforma Protestante y resumen las creencias teológicas básicas de los protestantes, hoy evangélicos, que entraban en contraposición con la doctrina católica.

La palabra latina sola significa en español “solo” o “solamente”. Las cinco solas expresaban cinco creencias fundamentales, que los evangélicos entendemos como pilares esenciales para la vida y práctica cristianas.

SOLO LA BIBLIA: La Palabra de Dios es la máxima autoridad en materia de fe y práctica. Por tanto, nada que contradiga la revelación de Dios puede regular la vida del creyente (Gálatas 1:6-10; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:3).

SOLO CRISTO: La salvación se encuentra solo en Cristo, excluyendo así todo otro camino para llegar a Dios (Hechos 4:12).SOLO LA GRACIA: La salvación es un don de Dios. Por tanto, es algo que el pecador recibe de forma inmerecida basada en los méritos de Cristo alcanzados durante su vida, muerte y resurrección (Efesios 2:8).

SOLO LA FE: La salvación solo puede ser recibida cuando ponemos nuestra fe en Aquel que murió por nosotros, excluyendo la posibilidad de que nuestras obras puedan contribuir (Efesios 2:8-9, Romanos 3:28).

SOLO LA GLORIA: El propósito de la salvación que recibimos es glorificar a Dios; poner de manifiesto las excelencias o virtudes de su carácter (Efesios 1:4-6; 1 Pedro 2:9).

Estas frases representan el corazón de la teología reformada, y resumen verdades no negociables del evangelio. La fortaleza de una iglesia depende de las verdades que la sustentan, y de ahí que toda iglesia bíblica necesite no solo abrazar estos principios, sino también proclamarlos de una manera que garantice que estos sean pasados a la próxima generación.

LAS CULPAS

La culpa es una mochila muy pesada que se carga cuando los temas del pasado se encuentran inconclusos. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos cometido errores, hemos herido a alguien o hemos causado daño. Ese es el hecho. Y basado en esos hechos, somos culpables de haber cometido esas cosas. Son esos recuerdos que nos persiguen y empañan nuestra tranquilidad y nuestra felicidad. Es posible que externamente nos perciban como exitosos, pero interiormente nuestro sentimiento es de culpabilidad. El único que conoce la verdad, ve nuestra vergüenza, y ve la culpa que nos martiriza, es Dios.

No dejes que tus sentimientos de culpabilidad te condenen a una vida apartada del amor y la felicidad. Dios es más grande que tus sentimientos y puede ayudarte a salir de ese estado de aflicción.

“…pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y Él sabe todas las cosas”. 1 Juan 3:20