Pastor murió abrazado al púlpito luego de erupción volcánica en Guatemala

Miles de personas evacuadas, 101 fallecidos y 200 desaparecidos, es el resultado de la devastadora erupción del “Volcán de Fuego” en Guatemala, la más destructiva de los últimos 50 años, que desató una tragedia el pasado domingo 3 de junio.

Latinoamérica se ha conmovido, las Iglesias están orando por Guatemala, cada día crece la cantidad de fallecidos y descubrimos historias como la del Pastor Camilo Pamal de la Iglesia Misionera ubicada en la aldea llamada “El Rodeo de los Lotes”, quien falleció abrazado al púlpito, de su familia solo sobrevivieron dos personas y la congregación está con ayuda psicológica.

Este volcán es el más activo de ese país, se localiza a 44 kilómetros al oeste de Ciudad de Guatemala y a solo 16 kilómetros de la ciudad colonial de “Antigua”, uno de los principales destinos turísticos. Sin embargo, no hubo tiempo de reacción.

En este momento hay unos 1.500 personas haciendo labores de rescate y la solidaridad internacional ha comenzado a llegar a los damnificados y refugiados de la tragedia.

Les invitamos a seguir orando por Guatemala.

 

 



Reflexión
Cristiana

LOS ENEMIGOS


Los seguidores de Jesucristo deberemos enfrentar durante toda nuestras vidas a tres poderosos enemigos; al demonio, el mundo y la carne. Pero en Cristo Jesús saldremos airosos y obtendremos la victoria total y final, en tanto nos mantengamos fiel y sumisos a Dios.

“Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.” Deuteronomio 28:7-9

Nuestros enemigos no podrán con los hijos del Rey de Reyes.

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 1 Juan 3:4