TESTIMONIO: Marcelo una historia de reinserción, resultado de la labor social y espiritual de la Iglesia Evangélica

                                   Fotografía Capellán VI Región, Obispo Jorge Muñoz  junto al Hno. Marcelo

Marcelo (29 años), fue un niño vulnerable que desde los 5 años trabajó en la calle, comenzó a delinquir a los 12 y a los 18 perdió su libertad. Su único destino – nos cuenta Marcelo – era la muerte o la cárcel. En el recinto penal de la VI Región, se rehabilitó y se reinsertó con la ayuda del Ministerio APAC. Hoy emprende su propio negocio, lleva 5 años de feliz matrimonio y tiene 3 hijos. Ahora es él quien visita a los reos que están en rehabilitación dentro del recinto penal para llevarles el mensaje que ¡Si se puede cambiar! ¡Si se puede salir adelante!

Es inmenso el aporte social de la Iglesia Evangélica – Protestante. Donde hay dolor y necesidad, siempre hay un cristiano llevando el mensaje de salvación y salud para aquellos que sufren. El trabajo de nuestros hermanos ha sido arduo y silencioso, y nunca exento de dificultades, sin embargo, el milagro de ver vidas transformadas, familias restauradas hace valer todo el esfuerzo.

TESTIMONIO:

Hoy en una esquina de Rancagua, todos los días llega Marcelo y su esposa muy temprano, para comenzar a poner el pan en el horno, desde ahí comienza a salir el pan amasado calientito, la esquina comienza a llenarse de colectiveros, taxistas, y personas que pasan a tomar desayuno antes de su día laboral.

Hay un modesto mesón al que se sientan las personas a tomarse un café y un pan amasado con palta recién hecha. De fondo suena música cristiana, mientras Marcelo hace el pan amasado, su esposa, elabora los sándwich y conversan con las personas que van llegando.

Marcelo y su esposa, se conocieron en la Iglesia, llevan 5 años casados, tienen 3 hijos. Hace un año y medio que trabajan en esta esquina, soñando que con la ayuda de Dios, con trabajo y esfuerzo el emprendimiento crezca.

Esta historia, no tendría este presente, sin APAC (Amarás al Preso, Amarás a Cristo), el Ministerio Carcelario de la Iglesia Evangélica, que se preocupa de los presos al interior de las cárceles hasta su reinserción en la sociedad, como es el caso de Marcelo y su esposa.

Marcelo (29 años), fue un niño vulnerable que desde los 5 años trabajó en la calle, no hubo opciones. Él y sus hermanos, en ausencia total de sus padres fueron criados con mucha dificultad por su abuela. Fue un niño expuesto a todo lo que se puede aprender en la calle, y así es como comenzó a delinquir a los 12, hasta que a los 18 perdió su libertad.

Él nos explica que ese camino, al que están expuestos miles de niños vulnerables en nuestro país, tiene un solo destino, o la cárcel o la muerte, no hay otra elección.

Ya estando en el Reclusorio, vio en APAC la oportunidad de cambiar su vida y superar su pasado, con la ayuda de su fe en Cristo, el apoyo pastoral permanente y los recursos que con esfuerzo y cariño reúnen los hermanos de diversas Iglesias evangélicas. Así es como finalmente, jóvenes como Marcelo son reinsertados con férreos valores cristianos, para ser un aporte la sociedad.

Marcelo nos cuenta, que “ahora yo voy a la cárcel a decirles a nuestros hermanos que ¡Si se puede! ¡Con Cristo se puede!”



Reflexión
Cristiana

AFLICCIONES


Nunca se nos prometió que viviríamos sin aflicciones, al contrario se nos advirtió las tendríamos. Nadie en esta vida está libre de sufrimientos. Jesús lo sufrió a causa nuestra.

Quizá estés en este momento pasando por momentos difíciles y no ves la luz al final del túnel. La ansiedad y la incertidumbre se han apoderado de ti. Hoy, sí ahora Dios te librará de tus aflicciones que te tienen agobiado. Ora a Dios para que te escuche y pídele que sea la luz que guíe tus pasos. Es fundamental que lo hagas con fe, y que aunque la respuesta no sea inmediata, no pierdas la fe ni dejes de orar.

“Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová” Salmos 34:19.