Veinte pastores evangélicos, entre los muertos en el accidente aéreo en Cuba

Fotografía RT.com

El viernes pasado el vuelo DMJ 0972 de Cubana de Aviación se estrelló con 113 personas a bordo. Entre las víctimas del accidente aéreo en Cuba figuraban veinte pastores de la Iglesia Nazarena de la región oriental, según informó el Consejo de Iglesias de Cuba.

El grupo regresaba a sus hogares y templos en la provincia de Holguín tras pasar varios días en una Conferencia Nacional de su denominación, que se realizó en La Habana.  El Reverendo Leonel López, Presidente de la Iglesia del Nazareno en Cuba, señaló “que tuvieron una Conferencia Nacional de 3 días para pastores y pastoras, con una asistencia de 125 matrimonios pastorales. Fueron unos días muy bendecidos y de mucho gozo, alegría y compañerismo”

El Reverendo López, relata que estos matrimonios son del distrito Este y que estaban de regreso a la provincia de Holguín donde ejercían sus ministerios. A través de un comunicado oficial, señaló: “acabamos de llegar de Medicina Legal donde hemos entregado documentos y evidencias para la identificación de los fallecidos. Ahora tenemos varios niños, adolescentes y jóvenes huérfanos de padres y madres, algunos de ellos sin otra familia. Oren por sus familias y sus hijos, por nuestros líderes del distrito Este, oren por nosotros y por lo que tenemos que enfrentar en adelante” “El gobierno me ha llamado para expresar sus condolencia y apoyo en esta tragedia, y hermanos y hermanas de varias partes del mundo lo han hecho también. Todos los presidentes nacionales de las denominaciones cubanas están con nosotros en este momento de tribulación y angustia, y sobre todo el Señor, por eso no estamos solos. Contamos con sus oraciones y apoyo en este momento de tanta tristeza y dolor”



Reflexión
Cristiana

OLVIDADIZOS


“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” Santiago 1:22

Muchas veces la ansiada prosperidad económica nos transforma en olvidadizos, las malas experiencias del pasado y las preocupaciones del futuro, también no hace ser olvidadizos. Las Sagradas escrituras nos alerta muy bien sobre esto:

“ Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?

 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;

 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.

 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?

Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”. Mateo 6: 24-34

Los cristianos debemos mostrar siempre una gran reverencia a la palabra de Dios, debemos recordar y compartir las enseñanzas y jamás bajo ninguna circunstancia ser olvidadizos en nuestro comportamiento y de las Sagradas Escrituras

"Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma. Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en Sus caminos, y guardarás Sus estatutos, Sus mandamientos y Sus decretos, y que escucharás Su voz" Deuteronomio 26:16-17