Reflexión
Cristiana

EL ORGULLO


Existen dos “tipos” de orgullo, uno que se podría calificar como bueno y otro que a todas luces es negativo.

El primero puede ser, por ejemplo; cuando un hijo termina su carrera profesional con altas calificaciones. ¡Siento un gran orgullo de mi hijo!

El orgullo en su acepción negativa es aquel que es incapaz de corregir actitudes o acciones negativas.

Muchas veces nuestro carácter nos hace meternos en conflictos que finalmente por orgullo no somos capaces de reparar. Es esta autocomplacencia la que Dios aborrece porque estos orgullosos están llenos de si mismo; están lejos del Padre y de la humildad que nos fue enseñada e instada a practicar.

“El malo por la altivez de su rostro, no busca a Dios;

No hay Dios en ninguno de sus pensamientos”

Salmos 10:4